Guerrero fue un pueblo en el estado de Coahuila de Zaragoza que nació alrededor de la Hacienda de la Candelaria y sus ranchos. No era frontera con Tejas pero estaba muy cercana a un vado del Río Bravo.

La Hacienda era de los Pérez y le pusieron el nombre de una de sus hijas nacida el 2 de febrero quien llevó, como era costumbre, el nombre del santo del día, pues se llamó Candelaria de apellidos Treviño Rivera, mi bisabuela nacida en 1865.

Candelaria se casó con Jesús Pérez Rodríguez y engendraron ocho hijos entre los cuales a María de Jesús Pérez Treviño, mi abuela, o sea madre de Francisca Pérez Pérez y Pérez (¡sí que era Pérez!), mi madre, que nació en dicha Hacienda el día 3 de octubre de 1912, día de San Francisco de Borja.

Candelaria fue una matrona de la zona que engendró hijos insignes.

Uno de ellos, mi abuelo Manuel (Pérez Treviño), fue varias veces Ministro del país: de Guerra (hoy Defensa Nacional); de Agricultura; fue General de División egresado del Colegio Militar; dos veces Embajador; primer presidente de lo que ahora es el Partido Nacional Revolucionario (PNR que después se convirtió en el PRI) y lo fue dos veces más así como Gobernador del Estado de Coahuila. (más de su historia aquí)

En Saltillo, la capital, hay una enorme estatua de él. Él y sus hermanos fueron ricos ganaderos vacunos que instalaron en México las primeras cadenas de cremerías, queserías y mantequilleras «La Ideal».