Todavía estando en la Escuela pública Prof. Fernando Best en 1942 – 1943 (ciudad de México).
Recuerdo que, cuando yo tenía cerca de nueve años, nos llevaron a una panadería a mostrarnos cómo se hacía el pan.

La sesión era de bolillos y nos proveyeron de harina y manteca, lo que nos hizo quedar totalmente blancos de pies a cabeza ante el regocijo de todos.
Con pan en una bolsa, a cada uno nos llevaron de regreso a la escuela en donde había un grupo de padres de familia mostrando su enojo porque, aparentemente, habíamos llegado a la escuela varias horas después del cierre normal de clase.
En el camino a casa le conté a mi madre con mucho entusiasmo lo de la panadería y noté que ella me oía a distancia. Sería porque venía enharinado.
